¿Adolescente en casa?

¿Adolescente en casa?

Hay un adolescente en casa, y junto con él una gran cantidad de modificaciones, pero no sólo se dan en él, los padres también deben realizar cambios, por lo tanto, la familia se encuentra en crecimiento, lo cual es necesario para ayudar a su hijo adolescente.

 

Psic. Monserrat López*

 

La adolescencia es un reinicio de la infancia, es decir, es una etapa donde empiezan cambios físicos y psicológicos, y se adquiere más libertad y responsabilidad con estos cambios. Muchos de ellos son bruscos, esto significa que tienen una imagen infantil con un cuerpo diferente, o bien, son muy grandes para seguir jugando, entonces puede ser un desequilibrio muy fuerte para los adolescentes. En pocas palabras, se trata de una transición.

En la adolescencia se busca la identidad porque cuando uno es niño normalmente se busca ser lo que los padres dicen que sería bueno que fueran, sin embargo, cuando ya se es adolescente se tiene que buscar una nueva identidad, qué le gusta, para qué es bueno, cómo se ve a largo plazo, etcétera.

 

La angustia de los padres

Es muy común que hoy en día al hablar de adolescencia, los padres de familia experimenten una sensación de vértigo y angustia, más aún cuando empiezan a vivir en carne propia esta experiencia con sus hijos, anteriores niños y hoy adolescentes en plenitud. Pero, ¿será verdad que esta etapa de la vida sea algo tan desagradable como para referirse a ella con tanto temor? Sin duda supone un desgaste emocional para ellos, ya que sus hijos empiezan a revelarse, antes aceptaban todo, ahora dudan y hacen lo contrario a lo que se les dice, pues están tratando de experimentar y probar todo lo que les fue dicho. Ya no hay control absoluto sobre ellos.

Pero, los padres deben entender que es algo natural que los hijos se revelen y no pueden luchar contra ellos. Lo mejor es ser consecuentes, pero sin creer que pueden ser amigos de sus hijos, no pueden tratarlos como “cuates”, asimismo deben saber que de alguna manera los chicos están pidiendo límites.

 

Qué hacer

Algo muy importante y, sobre todo, que sucede mucho en adolescentes tardíos (quienes en casa tienen todas las comodidades, entonces para qué luchar por conseguir algo que ya se posee), es el control económico. Muchas veces les dan todo a los hijos en cuanto a lo material, no les enseñan a ganarse el dinero, sólo dan y los hijos lo reciben, aquí es donde se les debe poner un límite, decirles y mostrarles con el ejemplo cómo ganarse el dinero, para ellos es preciso darles una identificación con otras figuras y tratar que estas sean recomendables, que no sean figuras que pueden terminar siendo dañinas o malos ejemplos, por ejemplo un profesor, un tío, un compañero de escuela, etcétera.

Los chicos deben aprender a ser responsables. Mucho tiene que ver con el dar y recibir, por ello los padres deben ser determinantes cuando es NO, esto los hace conscientes y responsables, porque cuando se dan cuenta que papá y mamá no los van a apoyar para ir a un viaje, por ejemplo, tratan de ser más precavidos en sus acciones, es cuando piensan “mejor estudio para este examen para irme con mis amigos”, en cambio a aquellos que no pueden hacerse una imagen de las consecuencias, todo se les hace fácil, no se esfuerzan y esto los vuelve irresponsables.

Se debe buscar la comunicación, en este sentido es importante buscar un acercamiento y darles información a los hijos sobre diversos temas, entre ellos el sexual (que más que prohibitivo debe ser preventivo). Una vez que los hijos comienzan a tener una vida sexual activa, éstos deben ser precavidos y utilizar métodos anticonceptivos; el objetivo es enseñarles las consecuencias y la importancia de cuidarse, los padres deben transmitirles que deben ser responsables con ellos mismos y con su pareja.  

 

Complicaciones negativas

Como una manera de llamar la atención de los padres, los adolescentes buscarán límites, por ello pueden empezar a comportarse mal, pues pensarán: “si mi papá me deja salir de noche es que no les importo”, una acción que puede provocar placer, gusto, pero después van a probar algo más fuerte, entonces en lugar de llegar a las ocho, ese adolescente llegará más tarde, y será otra manera de buscar la atención, lo cual puede producir, frente a los padres, alejamiento, no tienen ganas, no se sienten identificados, hay disolución familiar, los hijos se independizan, existe resentimiento, sienten que sus padres no les enseñan a ser adultos y se vuelven adolescentes o adultos tardíos dependientes de los padres y no son estables emocionalmente. Para prevenir esta situación los padres deben tratar de identificarse con el adolescente, ver las cosas positivas y no sólo lo negativo, de otro modo los hijos siempre harán lo contrario.  

 

¿Cómo lograr ser padres y amigos de nuestros hijos?

Debe haber mucha comunicación entre padres e hijos, donde los padres no deben aceptar un NO como respuesta. Por lo general, los padres no se acercan a sus hijos precisamente porque son adolescentes, y éstos piensan que no se acercan porque no les importa. Si los padres se acercan reciben negativas, pero deben recibir ese no y acercarse otra vez a ellos. El momento oportuno para acercarse es en momentos familiares, a solas, el hijo con el padre, la madre con la hija o con toda la familia para hablar sobre cómo les fue, temas como tener novio, salir de fiesta, pero es importante que todos estén dispuestos a hablar.

Otro punto esencial es dejarlos opinar, por ejemplo, a donde les gustaría ir en las vacaciones, no se trata de  imponerles a donde ir, se trata de participar todos y elegir el lugar. Sea cual sea  el lugar que decidan, es sano que el chico adolescente esté con la familia durante el día y que alguna de las noches les permitan ir a algún club nocturno. Las vacaciones son para disfrutar y de esta manera los hijos estarán agradecidos con sus padres.

Mientras que algunos padres mueren de preocupación cuando sus hijos adolescentes salen por las noches, otros simplemente no les dan permiso, ganándose la cólera y berrinches de sus no tan pequeños retoños. La idea es darles a los chicos la libertad para que se diviertan pero siempre cuidando de ellos. ¿Entonces por qué mejor no permitirles que hagan sus reuniones en casa? Sin duda, una forma muy inteligente de no perderlos de vista, pero sin que se sientan controlados.

También es bueno que pasen un momento familiar, es decir, una comida, una cena. Este es un buen acercamiento para que haya comunicación. Incluso un fin de semana se puede dedicar a la familia.

Los padres deben tomar en cuenta que es algo difícil, que si bien ellos ya pasaron por eso, deben ser más empáticos con sus hijos y no competir con ellos, porque obviamente su mundo es muy distinto al de un adulto; deben ser flexibles como padres y buscar un punto medio; deben saber que los chicos necesitan atención, no quieren que los cuides todo el tiempo, sólo quieren atención, seguridad, ejemplo y cariño. Mostrar el amor hacia ellos de manera incondicional es esencial porque muchos adolescentes llegan a sentir que hay alejamiento de los padres cuando crecen, las niñas se alejan de las madres, los hijos de los padres, y éstos deben tomar en cuenta que aunque crean que  no son la figura principal de cariño y amor, realmente sólo es en apariencia porque siguen siendo figuras muy queridas e importantes en la vida de sus hijos. Por lo tanto, los padres deben mantenerse firmes, aunque sus hijos se enojen con ellos y les digan que no los quieren.

 

Conclusión

Se debe tomar en cuenta que la etapa de la adolescencia es un cambio, es algo inevitable, sin embargo, no es como aparenta, pues si bien el adolescente necesita atención y limites, los padres deben mantener su autoridad, y esto no significa perder el cariño del adolescente. Deben aprovechar todo el tiempo que puedan pasar con sus hijos, simplemente para estar con ellos. Que los vean, que los sientan cercanos. A veces parecen estar siempre tan ocupados en la cocina, en el negocio o frente a la televisión o centrados leyendo el periódico, lo que da la imagen de que les interesa más saber lo que pasa afuera que saber lo que sucede en su propia casa.

No hacer de la vida del adolescente una tragedia griega, sino descubrir junto con ellos que es una maravillosa aventura, un viaje único que los llevará a ser unos jóvenes auténticos y seguros de sí mismos.

 

DATOS DE AUTOR:

* Clínica de Asistencia a Pacientes de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM). Tels.: (+52-55) 5286 1744 y 5286 5509, www.spm.org.mx

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