Todo sobre el desayuno, 3ª. Parte

Todo sobre el desayuno, 3ª. Parte


 

Existen investigaciones cuyo objetivo es explorar la relación entre la actividad cerebral y la nutrición humana. Estas investigaciones han propuesto tres mecanismos que relacionan la nutrición con el desempeño y el desarrollo mental.

 

*L.N. Maricarmen Oses

 

Desayuno y desempeño escolar

 

Los términos cognición o cognitivo, se refieren a los procesos relacionados con el conocimiento y el aprendizaje. La cognición se define como el conjunto de procesos mentales mediante los cuales se interpreta la información que se obtiene a través de los sentidos para su transformación, almacenamiento y utilización. El proceso de aprendizaje, que es más complejo, es alimentado por el proceso de cognición.

 

Los procesos cognitivos se han clasificado en dos grandes grupos: básicos o simples y superiores o complejos. A su vez, esta clasificación se subdivide como sigue:

 

1.   Básicos o simples:

·      Sensación

·      Percepción

·      Atención y concentración

·      Memoria

 

2.   Superiores o complejos:

·      Pensamiento

·      Lenguaje

·      Inteligencia

 

En los últimos años ha habido un progreso significativo para entender ambos tipos de procesos cognitivos a través del uso de técnicas novedosas que permiten conocer cómo trabaja el cerebro.

 

     El primer mecanismo relaciona directamente la disponibilidad de ciertos nutrimentos con el desarrollo cognitivo desde el punto de vista molecular. Tal es el caso de ciertos ácidos grasos como DHA y EPA, cuya ingestión durante la lactancia resulta en un mejor desarrollo cognitivo. Esto se puede deber a que tales ácidos grasos son importantes durante el proceso de desarrollo neuronal, pues son los bloques de construcción para las membranas del tejido nervioso.

 

     Un segundo mecanismo tiene que ver con el beneficio a corto plazo que se obtiene de reponer la energía y nutrimentos importantes para el adecuado funcionamiento del sistema nervioso. El caso del desayuno, que proporciona nutrimentos y energía, estaría comprendido dentro de este mecanismo.

 

     El último mecanismo se refiere a los beneficios que se obtiene a largo plazo al mantener un estado nutricional óptimo que en consecuencia apoya e desarrollo cognitivo. Debido a que es más fácil demostrar progreso tanto en aprendizaje como en habilidades cognitivas en edades tempranas, la mayoría de los estudios relevantes se han llevado a cabo en niños y adolescentes, aunque también existe una minoría de estudios efectuados en adultos.

 

Beneficios cognitivos del desayuno a corto plazo

 

El cerebro utiliza la glucosa como principal fuente de energía. Por lo tanto, el desayuno aporta la glucosa necesaria para que el cerebro pueda llevar a cabo sus tares, entre las cuales está la función cognitiva.

 

Existe evidencia que indica que una elevación moderada de la glucosa sanguínea ayuda a controlar y desempeñar una variedad de funciones mentales, como la memoria y el aprendizaje. Anteriormente, se creía que el cerebro no se podía quedar sin suministro de glucosa y por ello siempre podía satisfacer sus necesidades de energía. También se tenía la idea de que la glucosa sólo beneficiaba a personas con problemas de memoria; sin embargo, se ha visto que ligeros incrementos en los niveles de glucosa sanguínea mejoran las funciones cognitivas en niños, adultos y personas de la tercera edad y no sólo en personas con deficiencias cognitivas. Estudios recientes demuestran que la eficacia de la glucosa para mejorar la memora es mucho mayor de lo que se pensaba, al mismo tiempo que mejora el desempeño de una amplia gana de tareas.

 

La mayoría de los estudios diseñados para entender los efectos del consumo u omisión del desayuno se han enfocado principalmente en procesos de memoria a corto plazo. Algunas de estas investigaciones determinaron la velocidad y precisión de la memoria auditiva y visual; los investigadores encontraron que aquellos niños y adolescentes que no habían consumido el desayuno tardaban más en contestar pruebas y eran menos asertivos en sus respuestas. En un estudio realizado por Benton y colaboradores, se demostró que la ingestión de una bebida con glucosa mejora la capacidad de recordar información. Una vez demostrado esto, se compararon los efectos de un desayuno completo y los efectos de la ingestión de una bebida con glucosa y se observó que quienes tuvieron un desayuno completo también tuvieron una mejor capacidad para recordar una historia completa. Es decir, quienes comieron algo más que sólo la bebida con glucosa recordaron más cosas que quienes no desayunaron.

 

El mecanismo bioquímico que se ha propuesto para explicar cómo el aumento discreto de niveles de glucosa sanguínea mejora el desempeño mental es que ésta, directa o indirectamente, aumenta la síntesis de neurotrasmisores que participan en los procesos de memoria. Los neurotrasmisores son moléculas que comunican el impulso nervioso entre las células del sistema nervioso (neuronas) o entre éstas y los músculos. Ejemplo de estos neurotrasmisores son: la acetilcolina, la dopamina y la serotonina. Se sabe que la demanda de estos neurotrasmisores aumenta durante los procesos de aprendizaje y que los niveles óptimos de glucosa sanguínea promueven un incremento de su liberación y/o síntesis.

 

Benton y colaboradores propusieron que el nivel de glucosa en la sangre juega un papel muy importante en la función cognitiva; particularmente en el caso de tareas en las que participa la memoria. Debido a que la glucosa es el principal nutrimento energético utilizado por el cerebro, las condiciones metabólicas que afecten su suministro también afectan la función cognitiva.

 

Algunos estudios científicos han demostrado que la hora del día en la cual se consume el desayuno, también puede influir en los resultados de pruebas cognitivas. En un estudio realizado en Israel se demostró que los niños que  consumieron el desayuno treinta minutos antes de las pruebas cognitivas obtuvieron resultados significativamente mejores que quienes no consumieron desayuno o quienes lo consumieron en casa otras investigaciones indican que el desayuno produce efectos positivos aún después de tres horas de su consumo.

 

Beneficios cognitivos del desayuno a largo plazo

 

En el largo plazo, un consumo adecuado de micronutrimentos afecta positivamente muchas funciones del organismo, como es el caso del hierro, que es un micronutrimento importante para un adecuado desempeño cognitivo, debido a que es esencial para el transporte de oxígeno que requiere el cerebro, participa en la producción de ATP y en la síntesis de ADN. El ATP (Trifosfato de Adenosina) es la forma en que nuestro organismo utiliza la energía y el ADN (Ácido desoxirribonucleico) es imprescindible para la reproducción y el mantenimiento de las células. Adicionalmente, el hierro tiene funciones dentro de la mitocondria que es el organelo celular encargado del procesamiento de toda la energía que necesitan las células. Por otro lado, este mineral tiene un efecto protector al prevenir daños causados por oxidación en las células, lo que permite su correcto funcionamiento.

 

Debido a que el hierro está relacionado con la producción y utilización de energía celular, los investigadores han postulado que una ingestión insuficiente de este mineral, disminuye la actividad de las células, incluyendo a las neuronas. Algunos de estos investigadores sugieren que la insuficiencia de hierro, aun cuando no exista anemia, puede afectar negativamente las funciones cognitivas especialmente en los niños.

 

La creación e implementación de programas de desayunos escolares en varios países se debe a la necesidad de garantizar el aporte nutrimental del desayuno. Sin embargo, sólo pocos países han evaluado el impacto de estos programas. Originalmente, en México el programa de desayunos escolares se implementó para combatir la desnutrición infantil, promover la disminución del ausentismo escolar y mejorar el desempeño de los niños. Los desayunos de este programa están diseñados para proporcionar entre el 25 y 27% de las necesidades diarias de energía, dependiendo de la edad de los niños. Estos desayunos aportan un poco más de 450 kilocalorías. La leche que es parte de los mismos aporta el 35% de la recomendación de vitamina A, productos derivados de cereales aportan del 20 al 25% de hierro y el jugo fortificado el 100% de la recomendación de vitamina C.

 

Los efectos a largo plazo generados por el consumo del desayuno, se han estudiado en poblaciones de niños con desnutrición. De esta manera se ha demostrado que el consumo de un desayuno completo disminuye el ausentismo de la escuela y mejora las calificaciones de los niños con desnutrición, sin embargo, no se han observado diferencias en niños con un adecuado estado de salud.

 

 

 

*Nutrióloga certificada