Alimentación del bebé

Alimentación del bebé

Nutrición

 

En esta etapa el apetito del niño tiende a disminuir porque su crecimiento no es tan acelerado como lo fue meses atrás, así como el hecho de que hay muchas cosas nuevas e interesantes que lo distraen, por lo que no es conveniente compensar la falta de comida con golosinas.

 

Asimismo, en este periodo su ingesta de leche materna o fórmula disminuye. Es conveniente que reduzcas gradualmente el número de veces que lo amamantas o le das biberón. Ofrécele más alimentos regulares y menos comidas para bebé. En esta etapa, los bebés necesitan ingerir entre 750 y 900 calorías diarias, de las cuales, entre 400 y 500 deben proceder de la leche, sea materna o de fórmula (unas 24 onzas, aproximadamente 720 ml. diarios).

 

Alimentos recomendados para que tu bebé manipule:

 

·      Cereales y legumbres ya no sólo en forma de papillas sino que puede ingerirlos secos, como el pan, fideos, arroz y purés de legumbres.

·      Puede comer todo tipo de frutas, sólo se deben quitar las semillas y cáscaras. Con los frutos ácidos como el kiwi o fresas hay que estar atentos debido a que puede no tolerarlos.

·      Todo tipo de verduras cocidas, blandas o picadas.

·      La miel, los pescados y cacahuates sólo puede ingerirlos a partir del año de edad y cuanto más se atrase la incorporación de los mismos, más se evitará el botulismo (por la miel) y una posible alergia alimentaria.

·      Proteínas: carnes magras bien cocidas de vacuno, cerdo, pollo, pavo, huevo y quesos blandos.

·      Yogur y gelatina.

 

Como ya dijimos antes, introduce un solo alimento a la vez y espera tres días antes de darle otro para cerciorarte que no tenga una reacción alérgica.

 

El pequeño ya puede y debe comer sentado en la sillita, y algunos alimentos que él mismo puede comer con las manos son:

 

·      Manzanas peladas y cortadas en trozos.

·      Quesos blandos.

·      Pedazos de plátano.

·      Pasta bien cocida.

·      Trocitos de pavo o pollo.

·      Tostadas.

·      Huevos revueltos.

 

Otros alimentos

 

Si al año de edad no hay antecedentes de alergia alimentaria, puedes darle a tu bebé leche de vaca (entera o semidesnatada, NUNCA desnatada del todo, que carece de las vitaminas A, D, E, K), huevo y pescados, antes de los 12 meses de edad.

 

Asimismo, debido a que tu hijo tenderá a tragar las cosas sin masticar, no le des nunca grandes trozos de zanahoria cruda, nueces, uvas, palomitas de maíz, guisantes crudos, apio, caramelos duros u otros alimentos redondos y duros.

 

Ejemplo de menú

 

Para que puedas orientarte un poco más en la alimentación de tu pequeño, te sugerimos el siguiente menú:

 

1 taza = 240ml

4 onzas = 120 ml.

8 onzas = 180 ml.

 

Desayuno:

 

4 a 6 onzas de leche de fórmula/materna

1 rebanada de pan o taza de cereal o una yema de huevo machacada.

1 manzana cortada en trocitos.

 

Media mañana:

 

4 a 6 onzas de jugo

¼ de taza de queso o verduras hervidas en trocitos.

 

Almuerzo:

 

4 a 6 onzas de leche en fórmula/materna.

¼ a ½ taza de vegetales amarillos.

1 vasito de yogur

 

Merienda:

 

1 pancito o galletita dulce o salada.

¼ taza de queso o de carne en trocitos.

 

Cena:

 

¼ taza de pollo, carne o tofú en trocitos.

¼ a ½ taza de vegetales verdes.

¼ taza de fideos, pasta, arroz o papas.

¼ taza de fruta (puede ser un plátano o una manzana rallada).

4 a 6 onzas de leche de fórmula/materna.

 

Antes de irse a dormir:

 

6 a 8 onzas de leche de fórmula/materna o de agua. (Si le das leche, dale agua después o lávale los dientes).

 

Tips para darle de comer

 

Seguramente la hora de la comida se convierte en toda una hazaña, pues tu pequeño se mueve mucho y a veces parece estar más interesado en jugar con los alimentos que ingerirlos. Esto es normal y no hay de qué preocuparse ni convertir la alimentación en una guerra. Para cuidar a tu bebé mientras le das de comer, tenemos varias sugerencias:

 

·      Antes de servirle la comida prueba todos los alimentos para verificar que estén a una temperatura agradable.

·      Cuando tu bebé comience a ingerir comidas sólidas, no le des alimentos duros ni pequeños, pues se puede atragantar.

·      Recuerda, tu pequeño siempre debe comer y tomar bebidas en una posición recta.

·      Evita apoyar el biberón sobre el bebé.

·      Las sillas altas para comer deben ser seguras y tener una correa para ajustar la cintura y entre las piernas de tu pequeñito.

·      Mantén la silla lejos de la pared, mesa o cualquier otra superficie de la cual el bebé pueda empujarse. No dejes que se pare en la silla, porque se puede volcar.

·      Si la silla es plegable, asegúrate de cerrar el cerrojo de seguridad cada vez que la armes.

·      Supervísalo durante las comidas para prevenir que se atragante.

·      Hay una regla que no falla: a más caprichos concedidos menos apetito tendrá a la hora de comer, es importante que lo recuerdes, ya que tu bebé puede caer en una sobrealimentación poco saludable para él.

·      A esta edad ya podrás darle su propia cuchara y dejar que juegue con ella a la hora de comer, y dejar que juegue con ella a la hora de comer. En cuanto aprenda a agarrarla, colócala en el plato y deja que el pequeño intente comer por su cuenta. No esperes milagros al principio va a caer más comida en el suelo y en la silla de comer que dentro de la boca del niño. Colocar un plástico debajo de la silla facilitará la tarea de limpieza.

·      Quizá quieras ponerle leche o jugo en el biberón para ayudarle a conciliar el sueño, pero no lo hagas. Si se queda dormido con el biberón en la boca, la leche o el jugo le impregnarán los dientes nacientes, fomentando la formación de caries (trastorno conocido como el síndrome del biberón). Para empeorar las cosas, beber mientras está acostado boca arriba contribuye a las infecciones de oído, pues el líquido puede pasar al oído medio a través de la trompa de Eustaquio. Además, el uso del biberón por un tiempo prolongado puede convertirse en el objeto que le brinde seguridad a tu bebito, sobre todo, si lo usa luego de cumplir un año. Para evitarlo, no permitas que se pasee con él o beba del mismo mientras juega; limita su uso a las horas de las comidas, cuando esté sentado o cuando alguien lo tenga cargado.

·      Si tu bebé no quiere comer, no lo obligues. Espera un rato, déjalo jugar y vuelve a intentarlo. En general, los niños cuando ya empiezan a caminar pierden el interés en la comida porque sienten que se pierden de explorar el mundo y si perciben que te pones nerviosa, pueden manipular la situación de la comida.

·      Si ya comer solo con regularidad, es el momento perfecto para enseñarle a beber en vaso. Para comenzar, dale un vasito para bebé con doble asa y que tenga tapa con pico, o bien un vaso de plástico pequeño. Ambas opciones permiten reducir los derrames mientras el niño ensaya diversas formas de agarrar (y muy seguramente de tirar) el vaso. Al principio, llena el vaso de agua y dáselo sólo una vez en la comida. Enséñalo a llevárselo a la boca para que pueda beber. No te desesperes si al principio se pone a jugar, casi todos los niños hacen lo mismo. Beber en vaso tiene grandes ventajas: estimula la coordinación mano-boca y prepara al bebé para el destete, que suele darse en esta etapa, aunque no suele ocurrir de la noche a la mañana, podrían pasar seis meses antes de que el niño quiera tomar todas sus bebidas en vaso, en embargo, puedes empezar el proceso y avanzar de forma gradual; déjate guiar por el interés y los deseos de tu pequeñito.

·      A medida que empieza a recibir otros tipos de líquidos de manera gradual, hay ciertas señales que indican que tu pequeño está listo para beber en un vaso, empieza a mirar a su alrededor mientras lo amamantas o le das el biberón; agarra el seno o la mamadera con la boca, pero no chupa; intenta bajarse de su regazo antes de terminar de comer.

·      A partir de esta etapa tu bebé poco a poco se va a incorporar a la dieta normal de toda la familia.