Crecimiento y desarrollo

Crecimiento y desarrollo

 

Crecimiento

 

·      Entre los cuatro y siete meses, el bebé madura a un ritmo vertiginoso, tanto física como psíquicamente. En este periodo tu bebé seguirá aumentando entre 0.45 a 0.56 kg al mes. Para cuando cumpla ocho meses, probablemente pesará aproximadamente dos veces y media lo que pesó al nacer. Sus huesos también seguirán creciendo a un ritmo rápido, por lo que durante estos meses su longitud aumentará unos 5 cm. y la circunferencia de su cabeza alrededor de 2.5 cm. El peso y la longitud de tu bebito no son tan importantes como su ritmo de crecimiento. Si notas que empieza a seguir un patrón de crecimiento distinto, o que aumenta de peso o altura a un ritmo muy lento, habla con tu pediatra. Tú misma puedas verificar y establecer sus medidas de acuerdo a la gráfica que aparece en la Cartilla Nacional de Vacunación.

·      El cuerpo de tu bebé es todavía regordete, con los miembros cortos en relación al tronco y la cabeza grande en proporción al conjunto. Además, los bebés de estas edades llaman la atención por su expresividad; su rostro, el cuerpo y las manos se mueven con clara intención de comunicarse.

·      Siempre está atento a la presencia de personas a su alrededor, les sonríe y llama con gestos o ruiditos.

·      El bebé pasa largos ratos ensimismado con sus propias habilidades y descubrimientos; en otros momentos se dedica a las “relaciones sociales”

·      Cambios en la alimentación: hasta hace poco se le introducían nuevos alimentos a un bebé a partir de los cuatros meses. Ahora, la tendencia es darlos más tarde (después de los seis meses) y de forma más paulatina, pues la leche materna contiene todas las proteínas y sustancias necesarias para su crecimiento.

·      Las diferencias entre unos bebés y otros: en el peso, vivacidad, temperamento, y la velocidad en la que aprenden habilidades.

·      Recuerda que cada niño tiene su propio ritmo. Lo importante es que al final logre todas las metas de maduración.

 

Desarrollo psicomotor

 

Cuarto mes

 

El bebé sigue adquiriendo habilidades motrices, destrezas, relaciones sociales y afectivas, lenguaje y visión, las cuales cambian mes tras mes:

 

·      Ha adquirido el control muscular necesario para mover los ojos y la cabeza, y aprende a sentarse.

·      Casi no lleva la cabeza hacia atrás mientras está en posición de sentado.

·      Es capaz de levantar el pecho y la cabeza mientras está sobre el estómago, apoyando su peso sobre las manos.

·      Es capaz de sentarse derecho si se le sostiene.

·      Levanta la cabeza 90 grados cuando se lo coloca sobre el estómago.

·      Es capaz de dar vueltas desde el frente hacia atrás

·      Trata de alcanzar los objetos con las manos, aunque por lo general no atina.

·      Juega con el cascabel o sonajero cuando lo tiene en sus manos, pero no será capaz de recogerlo si se le cae. Es capaz de agarrar el cascabel o sonajero con ambas manos.

·      Es capaz de llevarse objetos a la boca sin dificultad.

·      Tiene la visión cercana bien establecida.

·      Empieza a coordinar su ojo-mano.

·      Es capaz de balbucear y arrullarse.

·      Es capaz de reírse a un volumen alto.

·      Anticipa que lo van a alimentar cuando ve el biberón (si se le alimenta con él).

·      Comienza a mostrar memoria.

·      Llama la atención haciendo escándalo.

·      Reconoce la voz o el tacto de sus padres.

 

Quinto mes

 

·      Tiene diferentes posturas y movimientos. Acostado boca abajo se apoya en los antebrazos y/o manos y levanta el tronco casi del todo. Esto hace que doble la cintura hacia atrás. Sin embargo, no puede soltar las manos para coger o jugar con un objeto.

·      Al estar acostado de estómago, se balancea de un lado a otro, da patadas en el aire y hace como si nadara con los brazos. Puede darse la vuelta y ponerse boca arriba. Acostado boca arriba podrá darse la vuelta en ambos sentidos.

·      La mayoría de los bebés aprenden primero a voltearse boca arriba a partir de la posición boca abajo, pero la secuencia inversa también es completamente normal.

·      Al tomarlo de los brazos para ponerle sentado, participa activamente en el movimiento.

·      Al tomarlo por las axilas y ponerlo “de pie”, apoya los pies y hace fuerza con ellos contra la mesa. La mayor parte de las veces con las piernas cruzadas.

·      Coge objetos voluntariamente

·      Cambia objetos de una mano a otra.

·      Muestra sentimientos positivos hacia quienes lo cuidan habitualmente. Sonríe cuando le hablan.

·      Cuando se enfada, lo demuestra con distintas vocalizaciones y movimientos activos de brazos y piernas.

·      Reacciona de forma diferente ante los extraños, pero aún no “extraña” (no llora en exceso).

·      Tiene balbuceo imitativo.

·      Los sonidos se asemejan a palabras de una sílaba.

·      Disfruta al escuchar su propia voz.

·      Le hace sonidos al espejo y a los juguetes.

·      Comienza a tener miedo de los extraños.

·      Reconoce a los padres.

·      Comienza a imitar acciones.

·      Comienza a comprender qué si se cae un objeto, éste permanece allí y sólo necesita recogerlo.

 

Sexto mes

 

·      Se puede sentar en una silla alta con un espaldar recto.

·      Se inicia la dentición.

·      Se incrementa el babeo.

·      Es capaz de soportar casi todo su peso cuando se le sostiene en posición de pie.

·      Puede voltearse de boca arriba a boca abajo.

·      Es capaz de sostener su propio biberón, aunque muchos bebés no lo hacen o sólo durante periodos cortos.

·      Aprende a cambiarse objetos de mano y a voltearlos. Puede recoger un objeto que se ha caído.

·      Puede localizar sonidos que no se producen en un plano directo con el oído.

·      Prefiere más estimulación auditiva compleja.

·      Comienza a imitar sonidos.

 

Séptimo mes

 

·      Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer: acostado boca abajo gira con facilidad hasta ponerse boca arriba. Acostado boca arriba se agarra los pies y se chupa el dedo gordo. Se da la vuelta.

·      Sentado sin apoyo, extiende las manos hacia adelante para apoyarse (reflejo de “paracaídas”). Se inclina para coger objetos.

·      Sosteniéndole de pie por las exilas, salta activamente.

·      Cambia un objeto de mano.

·      Coge los objetos con toda la mano en posición llamada “de pinza inferior”, o sea, entre el pulgar y el meñique.

·      Suelta voluntariamente los objetos.

·      Se altera si lo dejan solo.

·      Reacciona cuando oye su nombre.

·      Pronuncia sílabas sueltas: “ta”, “pa”, “ga”, “ca”, “ma”.

 

Octavo mes

 

·      Se puede sentar solo.

·      Se mantiene sentado sin apoyo.

·      Gira bien sobre el cuerpo.

·      Se pone solo “a gatas”.

·      Juega a tirar objetos.

·      Cuando tiene un objeto en cada mano y le ofrecen otro, suelta uno para tomar el nuevo.

·      Se come solo una galleta o un bizcocho.

·      Busca un objeto que se ha escondido.

·      Reacción de extrañeza (llanto cuando pierde de vista a la madre o si se le acerca alguna persona no familiar). Llora enérgicamente en las visitas al médico.

·      Juega a esconderse.

·      Reacciona cuando oye su nombre.

·      Reacciona frente al “no” (interrumpe lo que está haciendo).

·      Repite monosílabos: “ma-ma”, “da-da”, “papa”.

·      Grita.