Higiene infantil contra la influenza

Higiene infantil contra la influenza

Higiene infantil contra la influenza

Un estudio de la Cochrane Library (Biblioteca y principal fuente de evidencia fiable acerca de los efectos de la atención sanitaria), señaló que las restricciones de viajes y otras medidas para ayudar a limitar la expansión de la nueva cepa de la influenza H1N1 están ignorando la mejor forma de detener al virus: centrarse en la higiene infantil.
En una revisión de 51 estudios que examinaron diferentes formas de contener las epidemias de virus respiratorios, alentar a los niños a hacer cosas simples como lavarse las manos con frecuencia es el método más efectivo, pues ofrece protección contra muchas cosas, no sólo contra los virus respiratorios.
Asimismo, la revisión de estudios publicados en todo el mundo sugiere que usar guantes, batas y máscaras con filtros, y aislar a las personas que se sospecha que están enfermas, ayuda a reducir latransmisión de enfermedades respiratorias virales. La revisión también reveló que el mayor potencial a la hora de prevenir la expansión de las enfermedades está en focalizarse en los niños, y no en los adultos. Lo principal es enseñar a los pequeños a lavarse las manos en la escuela, un beneficio para toda la sociedad, ya que ellos son los seres más sociables y tienen el mayor contacto físico entre las personas.
Otra investigación demostró que el ausentismo escolar caía un 43 por ciento cuando los niños también empleaban geles antibacteriales. Otros estudios mostraron que los chicos más pequeños a los que se les enseñaba a lavarse las manos en la escuela o en el hogar eran mucho menos propensos a desarrollar dolencias respiratorias.
Fuente: Reuters Health.

Niños afectados por abuso de sustancias
Vivir en un ambiente familiar en donde uno o ambos padres tienen un problema de alcohol o de abuso de sustancias, puede causar problemas mentales y físicos a largo plazo, de acuerdo con un estudio que llevó a cabo la Administración de Salud Mental y Abuso de Sustancias de Estados Unidos. El estudio arrojó los siguientes datos:
• Casi 7.3 millones de adolescentes viven con un padre que abusa o depende del alcohol.
• Casi 2.1 vive con un padre que abusa o depende de las drogas.
• Cerca de 5.4 vive con un padre que tuvo problemas de dependencia o abuso de sustancias el año anterior.
• Cerca de 3.4 millones de niños viven con una madre que cumplen con estos criterios.
Los hallazgos se basaron en las respuestas de 87,656 padres, de 18 años o más, que fueron cuestionados sobre su problema de dependencia o abuso de sustancias. El estrés emocional crónico en un ambiente semejante puede dañar su desarrollo social y emocional, y bloquear de forma permanente el desarrollo saludable del cerebro, lo que a menudo resulta en problemas de salud mentales y físicos a lo largo de su vida, lo cual subraya la importancia de buscar ayuda a una edad temprana si existe algún factor que pueda propiciar un riesgo.
Fuente: HealthDay News.

Menos dolor con las vacunas
Una nueva investigación del Hospital para Niños Enfermos de Toronto, en Canadá, afirma que el orden en el que se aplican las vacunas modifica la respuesta de los bebés al dolor. Quienes recibieron la vacuna quíntuple (difteria, poliomielitis, tétano, pertusis y Haemophilus-influenzae tipo b o DPTaP-Hib) de rutina antes de la vacuna antineumocócica (PCV) sintieron menos dolor que los bebés que recibieron las dos vacunas en el orden inverso. Esto sugiere que cuando hay que aplicar dos vacunas, la menos dolorosa (en este caso, la DPTaP-Hib) debería aplicarse antes que la más dolorosa (en este caso, la PCV).
El estudio incluyó a 120 bebés sanos, de entre 2 y 6 meses de edad. El dolor después de la aplicación de ambas vacunas fue significativamente menor en el grupo de bebés a los que se les dio primero la vacuna DPTaP-Hib y luego la vacuna PCV, según una escala estandarizada y la evaluación de los padres.
En cuanto a por qué el orden de las vacunas afectó la respuesta al dolor, el estudio sugiere que aplicar primero la vacuna más dolorosa haría que la atención del bebé se concentre en el procedimiento y active los mecanismos centrales y periféricos del procesamiento del dolor que, juntos, amplifican la señal del dolor en las inyecciones que se colocan inmediatamente después.
Fuente: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine. Reuters Health.


Reanimación, ligada a menor CI
Los recién nacidos que no respiraron al nacer y tuvieron que ser reanimados tienen mayor riesgo de tener un coeficiente intelectual (CI) bajo a los ocho años de vida, incluso aquellos que no desarrollan secuelas cerebrales, según reveló un nuevo estudio de la University of Bristol, en Gran Bretaña.
Dificultades físicas leves en el inicio de la vida serían suficientes para causar daño nervioso y, por lo tanto, afectar el CI en la niñez y posiblemente más adelante en la vida.
Se ha pensado que cuando la causa del retraso mental y la parálisis cerebral es un periodo de falta de oxígeno, los recién nacidos muestran señales de daño cerebral inmediatamente después del nacimiento, lo que se conoce como encefalopatía. Entre las señales de encefalopatía se encuentran convulsiones, anormalidades en el tono muscular, movimientos anormales y/o un estado mental anormal. También se ha supuesto que los recién nacidos que requieren reanimación al nacer pero que no tienen encefalopatía tendrán un crecimiento y desarrollo normales.
Sin embargo, expertos de la Case Western Reserve University en Cleveland, comentaron que son necesarios más estudios, con exámenes de muestras de sangre, radiografías y otros métodos de evaluación, para verificar y expandir los hallazgos.
Fuente: The Lancet. Reuters Health.