Fausto Ernesto Vega 32 años

Fausto Ernesto Vega 32 años

Experiencias Reales
 
Fausto Ernesto Vega / 32 años / Estado de México
Ser padre es algo que no puedo describir. Es una bendición, ya que la alegría que te transmiten los hijos no se compara con nada. Con ellos tu vida es diferente. Yo tengo dos niños y, además de mi esposa, ellos son lo más importante para mí, pues la luz que emiten se refleja en todo lo que hago, son mi guía. Por ejemplo, recuerdo que en una ocasión no fuimos de vacaciones a Oaxaca, íbamos en carro, pero en el camino me perdí, justo cuando me percaté de esto, mi hijo mayor se despertó, eran como las dos de la mañana, y me pregunté por qué se había despertado, creo que también se dio cuenta de lo que pasaba, estuve dando vueltas como una hora sin tener la dirección correcta, fue hasta que encontré el camino cuando mi hijo se volvió a dormir. Esta experiencia es muy especial que no olvido, y cuando me sucede algo similar pienso en mis hijos. Estoy convencido que ser padre es una tarea difícil, pero sin duda es de mucho aprendizaje y paciencia, y en la medida en que seamos buenos hijos seremos buenos padres.
 
Magdalena Galindo Arzola / 37 años / Estado de México
Tengo una bebé de dos meses y es mi primer hija, y ser su mamá es una gran responsabilidad, es un sentimiento muy especial que no puedo describir; se trata de una experiencia que me ha cambiado por completo la vida, pues ahora tengo que ver por alguien que significa todo para mí y estar al pendiente de lo que necesita. Estoy muy feliz con su llegada, pero también tengo sentimientos encontrados, por un lado, siento una inmensa alegría por tenerla, pero por otro, está el temor y preocupación de que algo le pase, ya que cualquier cosa puede parecer muy grave. Me acuerdo de algo muy gracioso que me sucedió. Poco después de salir del hospital, al estar ya en casa me di cuenta que la niña tenía su nariz sucia con moquito, yo no sabía cómo limpiarla, no quería lastimarla, pero de repente ella estornudó y sacó el moco, pero lo agarre y lo guarde para que el pediatra lo revisara y analizara, pues pensé que al ser muy chiquita no era tiempo de que produjera moco. Cada que recuerdo esta anécdota me da mucha risa, porque la inexperiencia te puede preocupar mucho, por eso es muy importante informarse y consultar al médico.
 
Leonor Domínguez Camarena /  24 años / México, D. F.

Para mí ser mamá es lo más hermoso que me ha pasado. Tengo un niño de un año cuatro meses, él es mi equilibrio, es mi motivación para ser mejor día tras día, es quien me da la fuerza necesaria para salir adelante y luchar para ofrecerle lo mejor. Es un niño muy inteligente y verlo crecer me hace aprender mucho. Él me llama la atención, y es bien chistoso cuando me dice: “Mamá te dije que me metieras a bañar, por qué no lo has hecho”. Es increíble cómo pueden los hijos enseñarte tanto con este tipo de acciones, por eso creo que es muy importante escucharlos, ponerles atención cuando te hablan o te quieren contar sus anécdotas y, sobre todo, platicar mucho con ellos de lo que hicieron durante el día, pues es una forma de conocerlos y estar cerca cuando no pasamos mucho tiempo con ellos.
 
Oscar Narváez Garrido / 31 años / Estado de México
Desde el momento en que mi hija estuvo en el vientre de su mamá empecé a sentir una emoción y sensación diferente, pero fue cuando la vi nacer que definitivamente mi vida se transformó, pues ella me regalaba la dicha de ser padre, un compromiso muy grande, ya que tienes que educar a una personita, apoyarla, darle confianza, orientarla y quererla para que sea feliz. Al principio no es fácil, pero aunque no sepas cómo hacer las cosas, se va aprendiendo por instinto. Siempre está el temor, pero es una experiencia muy bonita darle de comer, prepararle la mamila, cambiarle el pañal, bañarla, por eso creo que los padres no debemos perdernos estos momentos y es importante compartir las tareas con nuestra pareja, pues no toda la responsabilidad debe recaer en las madres, también nosotros los padres debemos estar involucrados en la crianza de nuestros hijos; cuando lo hacemos con amor, ellos lo sienten y se queda grabado en su memoria, y con esto les estaremos dando felicidad y mejor calidad de vida.