Infertilidad, problema de actualidad

Infertilidad, problema de actualidad

A pesar de que son mujeres u hombres jóvenes, llevan una vida sana y activa, no fuman ni beben, actualmente tienen problemas de fertilidad, es decir, que de acuerdo con todas las posibilidades, estos hombres y mujeres debieran concebir, sin embargo, no pueden. Aquí te decimos por qué.

 

 

Dr. Carlos Guillermo Maquita Nakano*

 

 

En el mundo la incidencia de infertilidad sigue en aumento y cerca de 80 millones de parejas sufren por no poder tener un hijo, según cifras dadas a conocer en la última Reunión Anual de Fertilidad de la Asociación Americana de Medicina Reproductiva (ASMR).

La fecundidad ha sido siempre un don propio de la mujer; por esta razón, siempre que no se conseguía la tan deseada gestación era la mujer la culpable de la infertilidad. En la actualidad, los problemas de infertilidad se atribuyen en un 45 por ciento a alteraciones de la mujer, 40-45 por ciento en el hombre y 10 por ciento de origen desconocido, por lo que ya se habla de la pareja como una unidad con capacidad gestatoria. 

Es preciso distinguir entre los siguientes términos: la esterilidad es una cualidad atribuible a aquellas personas u otros organismos biológicos que no se pueden reproducir, bien sea debido al mal funcionamiento de sus órganos sexuales o a que sus gametos son defectuosos. Las causas de la esterilidad son diversas y varían en función del sexo; en tanto que por infertilidad se entiende cuando una pareja tiene más de un año de relaciones sexuales constantes sin el uso de anticonceptivos y no logra un embarazo, entonces se cataloga a esa pareja como infértil. La infertilidad se debe a: a) factor masculino 40-45 por ciento de los casos; b) ovulación inadecuada; y c) las Trompas de Falopio están obstruidas o enfermas. Se presenta en cualquier grupo de edad y grupo social.

 

 

Infertilidad femenina 
La infertilidad femenina se divide en dos categorías: la primaria es la de las mujeres que nunca han concebido, mientras que la secundaria se refiere a aquellas que han concebido en el pasado, pero que han estado intentando quedar embarazadas por más de un año. Las causas más frecuentes son:

 

Disfunción ovulatoria. Cuando existe esta condición, el sistema reproductor de la mujer no produce las cantidades adecuadas de hormonas necesarias para desarrollar, madurar y liberar un óvulo sano.

Problemas anatómicos. El desarrollo o funcionamiento anormal de la anatomía femenina puede impedir que el óvulo y el esperma se encuentren. El problema anatómico más común es la obstrucción de las trompas de falopio. Otros problemas anatómicos incluyen la presencia de tejido cicatrizante en la pelvis debido a cirugías o infecciones previas.

Endometriosis. Es una condición que consiste en que el tejido que reviste el útero se desarrolla fuera de él, por lo general sobre otros órganos reproductores que se encuentran dentro de la pelvis o en la cavidad abdominal. Cada mes, este tejido ubicado fuera de lugar responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual creciendo y desintegrándose, lo cual provoca sangrado interno que puede a la vez ser causa de que se genere tejido cicatrizante y de que se vea afectado el funcionamiento de los órganos reproductores. Es importante señalar que las complicaciones de la endometriosis pueden prevenirse y existen grandes posibilidades de lograr un embarazo. Sin perder de vista, de igual manera, la alimentación, el ejercicio y la mejora del estilo de vida, pues así se podrá tener un mejor pronóstico para lograr un embarazo sano y feliz.

Defectos congénitos. El desarrollo y funcionamiento anormales de los órganos reproductores como resultado de defectos de nacimiento pueden afectar la fertilidad de una persona.

Problemas inmunológicos. Un problema en el sistema inmunológico de la mujer puede provocar la pérdida del embarazo. Puede ocurrir que los anticuerpos (proteínas inmunológicas o protectoras) presentes en el sistema de una mujer no reconozcan un embarazo o que se presente una respuesta inmunológica anormal al embarazo. También es posible que las mujeres desarrollen anticuerpos antiesperma que ataquen y destruyan el esperma.

 

Infertilidad masculina

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), un hombre necesita poseer al menos 20 millones de espermatozoides por mililitro para ser considerado fértil. Sin embargo, se ha reportado que los porcentajes de esperma masculino están declinando en los países industriales, y esto se atribuye a muchos factores ambientales como los fitoestrógenos, el yodo en la sal, las hormonas en el agua corriente, los pesticidas en la atmósfera, etcétera. 
Un bajo porcentaje de esperma puede deberse a factores como la medicación, el tabaco, la ingesta excesiva de alcohol, un estilo de vida sedentario, demasiados baños calientes o la obesidad. Otros problemas pueden incluir daños u operaciones en los testículos, cáncer testicular, enfermedades de transmisión sexual sufridas en el pasado, y dificultades para conseguir una erección o eyacular.

 

Son muchas las causas de infertilidad y esterilidad masculina, las más frecuentes en orden de importancia son:  

Falta de producción de esperma o producción deficiente. Si no hay una cantidad adecuada de espermatozoides sanos, las probabilidades de fertilización disminuyen.

Función anormal del esperma. El esperma debe contar con movilidad adecuada y capacidad para penetrar el óvulo.

Varicocele. Esta es una condición que consiste en el desarrollo de várices alrededor de los testículos. Es una causa muy frecuente de infertilidad originada en factores masculinos, por lo general, es posible tratarla y curarla por medio de cirugía.

Estilo de vida. El uso de drogas recreacionales (por ejemplo, marihuana, cocaína), el consumo abundante de alcohol, tabaco, determinados medicamentos y el calor excesivo en la zona genital (durante un baño caliente) pueden afectar la calidad y funcionamiento del esperma.

Desórdenes hormonales. El funcionamiento endócrino u hormonal masculino inadecuado puede afectar la producción de esperma y la capacidad de fertilización.

Defectos de los cromosomas. Determinadas anormalidades de los cromosomas se encuentran asociadas con la infertilidad masculina.

Defectos congénitos. Durante el desarrollo fetal, pueden producirse anormalidades en el sistema reproductor masculino.

Problemas inmunológicos. Es posible que existan en el hombre anticuerpos (proteínas inmunológicas o protectoras) antiesperma que ataquen y destruyan el esperma.

 

Alternativas a tu alcance

Una pareja enfrenta el problema de la infertilidad cuando ya agotó todos los medios mencionados. Los sentimientos de frustración, cólera, dolor, celos y confusión son probablemente abundantes. Resulta común la posibilidad de que un matrimonio se separe cuando ambos cónyuges se culpan o alguno no acepta la realidad de que el esposo (a) sea estéril. Es en este momento cuando muchas parejas empiezan a interesarse en los métodos y técnicas para lograr un embarazo.

Para conocer las condiciones de la pareja se hace un protocolo de estudio. Sin embargo, hay todo un tratamiento de inicio que permite que se resuelvan 80 por ciento de los casos de infertilidad y sólo un grupo reducido tiene que seguir tratamientos más complejos y son de dos tipos:

1. Cirugía reproductiva, la cual mejora la fertilidad de la persona; por ejemplo trompas tapadas, con la cirugía se destapan.

2. Técnicas de Reproducción Asistida. Se trata de tratamientos más complejos. Las más comunes y usadas son:

a) La Inseminación Artificial. Se colocan espermatozoides dentro de la matriz de la paciente en los días en que ella está ovulando.

b) Fertilización In Vitro. Se extraen óvulos de la paciente, se toman los espermatozoides de su pareja y en el laboratorio en una incubadora se hace que óvulos y espermatozoides se junten y se de la fecundación.

c) El tratamiento de ICSI (Inyección Intracitoplasmática del Espermatozoide) es parecido a la fertilización In Vitro. Este método consiste en inyectar un espermatozoide directamente en el óvulo y con esto se obliga a que haya fecundación.

d) Transferencia Intratubaria de Gametos. Se extraen los óvulos de la paciente, se toman espermatozoides de la pareja, se colocan esos óvulos y espermatozoides en las trompas de la paciente, entonces el proceso de fecundación se da de forma natural adentro de las trompas de la paciente.

Sin embargo, hay límites para recurrir a alguna de esas técnicas. Uno de ellos es la edad, pues la posibilidad de que el bebé tenga un síndrome o malformación aumenta. También, quien tenga una enfermedad que origine riesgos, por ejemplo, diabetes descompensada, cáncer y obesidad.

 

¿Prevenir la infertilidad?

Se puede atender antes de que se presente. Por ejemplo: si una pareja se va a casar y va al médico, debe buscar un método anticonceptivo, pero muy pocas parejas lo hacen. Cuando busca un embarazo, tiene que acudir a consulta preconcepcional para evaluar la historia clínica, dar tratamiento para lograr un embarazo en las mejores condiciones, administrar ácido fólico y vitaminas. Esto puede hacer la diferencia si es que hubiera problemas de infertilidad. Más que prevenir, se trata de revisarse para detectar cualquier problema.

 

Para las parejas que quieran procrear

Es recomendable que las parejas que aún no han tenido la fortuna de ser padres seguir los siguientes consejos:

1. Informarse. Es importante porque así van a saber donde atenderse de manera adecuada. El médico debe ser ginecólogo y en ciertos casos especialista en reproducción.

2. Que cuestionen en cuanto a estudios y tratamientos porque muchas veces se sigue un tratamiento que no funciona.

3.  Ser constantes y tenaces, pues hay parejas que se desesperan fácilmente.

 

 

DATOS DE AUTOR:

* Especialista en Ginecología y Obstetricia con subespecialidad en Biología de la Reproducción. Director General de Red Crea Medicina Reproductiva. Miembro de la Asociación Mexicana de Medicina de la Reproducción. maquita@redcrea.com.mx