¿Cuerpo seductor? Conoce los riesgos

¿Cuerpo seductor? Conoce los riesgos

Aunque cada vez esté más popularizado el hecho de hacerse una cirugía estética, esto no deja de lado que las mismas no tengan complicaciones o secuelas. Por ello, se deben tener en cuenta los posibles riesgos.

 

 

Dr. Alejandro García Hurtado*

 

 

Toda operación lleva implícito algún grado de riesgo e imprevistos, por lo que las cirugías estéticas no se escapan de los riesgos normales. Encarar una intervención quirúrgica que cambiará nuestro aspecto físico es una de las grandes decisiones que, principalmente, las mujeres pueden tomar, y no estar al tanto de todo lo que se debe tener en cuenta puede generar el efecto adverso al buscado.

Las cirugías plásticas tienen asociada una tasa de mortalidad aproximada de una muerte entre 51 millones de procedimientos. En realidad, el riesgo en este sentido es mínimo, pero sí existen otros problemas de salud (física o mental) que pueden derivar de una intervención quirúrgica de este estilo. Por esta razón, aquí te proporcionamos algunos datos sobre los riesgos de las cirugías plásticas.


6 riesgos de las cirugías plásticas

1.   Aún después de la cirugía, podrías quedar insatisfecha con tu apariencia.

2.   Toda cirugía es potencialmente mortal.

3.   Una infección, sangrado excesivo o la acumulación de líquido son complicaciones potenciales.

4.   La cirugía plástica puede desfigurar a una persona, requiriendo procedimientos y revisiones adicionales. Aunque no es común, un paciente puede lucir peor luego de una cirugía plástica.

5.   Aunque una cirugía salga bien y la apariencia final sea la deseada, un paciente puede quedar con una sensación de adormecimiento u hormigueo temporal o permanente.

6.   Riesgos de salud: cardíacos, pulmonares, infecciones, hemorragias y hasta trombosis

 

10 puntos clave

Quien esté interesada en someterse a una intervención estética, no debe pasar por alto:  

1. ¿Es un médico serio?
Antes de visitar un médico por primera vez, es recomendable investigue sus antecedentes por referencias de personas conocidas o, bien, confirmar por medio de las sociedades médicas si pertenece a alguna de ellas, eso nos dará un plus de seguridad al momento de poner nuestro cuerpo en manos desconocidas.
Otra opción es pedirle al médico que nos muestre cada uno de los productos que va a usar durante la intervención o que va a aplicar, para asegurar que lo acordado es lo utilizado. Es importante saber que cualquier intervención quirúrgica se debe hacer en un quirófano, y los tratamientos estéticos en consultorio, siempre por profesionales entrenados en cada una de las técnicas.

2. El dolor
La pregunta más común en las consultas médicas es sobre las molestias. La realidad es que cada persona las percibe de manera diferente, los umbrales de dolor son muy personales. Pero existe un hecho que aventaja a las mujeres de los hombres: ellas soportan más el dolor.


3. Muñecas de computadora
Muchos médicos tienen como práctica el uso de simuladores para ver los resultados en tu rostro o cuerpo antes del tratamiento. La recomendación es no someterse a este tipo de ilusiones, ya que el cuerpo humano no responde de la misma manera que una computadora. Cada tratamiento debe ser específico para cada rostro y cuerpo respetando su personalidad.

4. Las cicatrices
¡No existe cirugía sin cicatrices! Este tipo de procedimientos siempre requiere algún tipo de incisión que no desaparece con el toque de una varita mágica. La cicatrización es un proceso en el que concurren varios factores: el tamaño de la incisión, la ubicación en el cuerpo, la tensión, la dirección de la misma y el tipo de cicatrización de la persona.


5. El médico fantasma
Se sabe que algunos médicos reciben a sus pacientes en la consulta médica, participan de la operación para realizar la incisión y luego dejan el resto de la intervención a sus asistentes. Así se ahorran costos, ya que el doctor puede ingresar a otra cirugía. Es importante saber con anticipación si el médico va a estar presente en todo momento desde la consulta, la cirugía y el pos operatorio, cada paso es importante para obtener buenos resultados.

6. Celulitis
No existen cirugía o liposucción que haga desaparecer la celulitis. La celulitis no se elimina, sólo se mejora el aspecto que es un trastorno de la microcirculación. Para corregir la celulitis, uno de los hábitos obligatorios es la actividad física, ingerir más de dos litros de agua diarios, evitar los ejercicios con excesiva carga y trabajar el tono muscular para mejorar el retorno.

7. Las estrías no desaparecen, se disimulan
Las estrías se producen por un estiramiento de la piel y quiebre de las células del cuerpo. Lamentablemente este proceso no tiene vuelta atrás y, en consecuencia, no hay posibilidades de restituir ese tejido. Existen en el mercado tratamientos estéticos en gabinete que ayudan a disimular las líneas blancas tan típicas de las estrías.

8. ¿Luego de una operación de busto se puede amamantar?
Muchas mujeres tienen la falsa creencia de que luego de una operación de busto no podrán amamantar a sus hijos. ¡Incorrecto! La prótesis se ubica por detrás del músculo del busto o detrás de la glándula, y no interfiriere ni toca los conductos de las glándulas mamarias.

 

9. Publicidad engañosa
Cuando las expectativas son desmedidas, es fácil caer en la publicidad que promete mucho. Esto no quiere decir que los médicos que hagan publicidad no sean respetables o serios, sino que debes dudar cuando las promesas son milagrosas o poco realistas. Lo ideal, siempre, es visitar más de un médico antes de realizarte un tratamiento de estética y/o cirugía, y si el médico viene con alguna recomendación confiable, mucho mejor. La entrevista es un paso clave para el éxito de tu tratamiento, es importante que le puedas explicar el profesional tus expectativas y que juntos lleguen a un tratamiento que se adapte mejor a tu cuerpo y tus exigencias.

10. La anestesia
Es un aspecto delicado. Por eso es clave el rol del anestesista, saber si está certificado y cuánto años lleva en la práctica. Él será responsable de adormecer al paciente y luego vigilar sus signos vitales durante la operación.

 

¿Cómo disminuir los riesgos?

·      Antes de la operación asegurarse de tener muy claros los posibles riesgos personales para la cirugía que se realizará; no existe una operación sin riesgos, pero estos son aceptables y menores que los beneficios previstos, en la mayoría de casos.

·      Para disminuir los riesgos se debe realizar consulta completa previa a la operación con examen médico que descarte enfermedades o condiciones que dificulten los buenos resultados; la consulta se complementará con exámenes de laboratorio y si es necesario interconsulta con otros médicos, por ejemplo el internista para problemas de hipertensión, diabetes y otros.

·      La operación se debe efectuar en una sala de operaciones con los requisitos indispensables, esta sala debe estar dentro de una institución que pueda ofrecer apoyo en caso de emergencia como posibilidad de transfusión, transporte y cuidados especiales o intensivos en caso necesario.

·      Una adecuada elección de su cirujano y sitio donde va a operarse pueden disminuir de manera significativa los riesgos.

·      Seguir al pie de la letra las instrucciones del cirujano y los cuidados después de cirugía será de extrema importancia.

·      Tomar el tiempo necesario de recuperación según se aconseje, después de la cirugía. Reingresar rápidamente al trabajo o hacer grandes viajes pueden dificultar la recuperación normal.

 

Una decisión responsable
En primer lugar, la persona debe estar emocionalmente estable y contenida, no depositar falsas expectativas en la operación (como recuperar una pareja, tener más éxito laboral o en las relaciones interpersonales) y estar preparada para afrontar el cambio de imagen posterior a la operación.
El cirujano debe, durante la entrevista, descubrir aspectos psicológicos ocultos por el paciente y que puedan tener influencia en la buena evolución de una cirugía estética. A una mujer que viene obligada por un marido que la quiere más joven no es conveniente llevarla al quirófano. Tampoco es conveniente encarar una cirugía estética en el caso de una mujer que solicita un lifting porque siente la necesidad de competir con la amante de su marido o piensa que así recuperará a su pareja.
Una paciente que se encuentra en un estado de depresión tampoco está en condiciones de ser intervenida. El cirujano no es un mago, sólo puede mejorar las formas físicas, no los problemas familiares o del alma.
También es importante tener el consenso favorable de la familia de la paciente, para que la acompañen, de lo contrario no compartirán la alegría de un buen resultado ni la apoyarán en el caso de que surgiera algún inconveniente.

La paciente puede ayudar a minimizar los riesgos al elegir un cirujano plástico avalado por alguna institución o sociedad de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, así como una clínica certificada para llevar a cabo su procedimiento.

 

DATOS DE AUTOR:

* Médico Cirujano Plástico, certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.