Administración del hogar, ¿Cómo hacer que funcione?

Administración del hogar, ¿Cómo hacer que funcione?

Administrar el hogar es un trabajo complejo que requiere invertir tiempo y contar con los conocimientos básicos de administración para equilibrar los ingresos y los gastos, dejando un poco para la diversión, la inversión y el ahorro.

Por Paola Pérez Castro*

Al igual que en una empresa, debe existir una persona al mando y contar con el compromiso de todos los miembros del equipo para obtener resultados exitosos.

Tips para una economía familiar sana
Si tú eres la encargada de administrar el hogar y no sabes cómo hacerlo adecuadamente o piensas que las finanzas son un tema complicado y muy difícil de manejar, aquí encontrarás los fundamentos para lograr unas finanzas familiares sanas y promover la participación de todos los miembros de la familia.

Elabora un presupuesto. Éste debe ser lo más detallado posible. Define cuáles son los gastos fijos y los variables y considera todos los ingresos. Después, jerarquiza los bienes y servicios que son prioridad para el bienestar familiar. Destina una cantidad para el ahorro, para vacaciones o simplemente para la recreación. No olvides considerar que pueden existir imprevistos para los que debes estar preparada.
Cubre los gastos fijos primero. Hay pagos que no puedes posponer, por ejemplo la renta, las colegiaturas y los servicios como luz, agua, gas y predial, entre otros. Pagar a tiempo te puede evitar recargos, intereses moratorios y gastos de cobranza e incluso puedes ahorrar algo de dinero por los descuentos especiales que en algunos casos aplican por puntualidad.
Compra inteligentemente. El primer paso es evitar las compras impulsivas es planearlas. Muchas veces nos dejamos llevar por las ofertas o descuentos que nos ofrece la publicidad, sin pensar si es lo que necesitamos realmente. Antes de comprar, analiza, compara e infórmate, así tomarás una decisión consciente y responsable. 
Compara precio, calidad y cantidad. Los precios pueden variar de un establecimiento a otro y dependen, en muchos casos, de la marca o presentación del producto, así como de la empresa que ofrece determinado servicio. No sólo compares el precio, haz una relación entre éste y los beneficios.
Haz buen uso del crédito.  A veces nos resulta fácil pedir un préstamo o crédito para pagar lo que no podemos hacer de contado. Sin embargo, antes de recurrir a este tipo de herramientas, debes estar segura de tu capacidad de endeudamiento, de otra forma, los intereses te pueden afectar.
Créate el hábito de ahorrar. Cuando escuchamos la palabra “ahorro” nos vienen a la mente muchos pretextos como: “A penas me alcanza para pagar los gastos” o “Nunca me sobra dinero”. Y ese es el error, no debes ahorrar lo que te sobra, debes considerar el ahorro como una parte de tu presupuesto y destinar un porcentaje cada mes para este rubro. Empieza ahorrando una cantidad pequeña y sé constante, verás como pronto habrás adquirido este hábito. 

El ahorro es el primer paso para alcanzar tus metas. Ahorra el 10% del ingreso mensual y busca la mejor forma de protegerlo.

Prepárate para el retiro y planea. Piensa en el futuro y definan juntos un plan de vida financiero que incluya ahorro e inversión, esto les dará seguridad y estabilidad en su vejez. Definan metas a corto, mediano y largo plazo considerando sus gastos e ingresos, de esta forma tomarán mejores decisiones para el bienestar familiar.

El crédito ¿aliado o enemigo?
Los créditos y las tarjetas pueden jugar a nuestro favor si sabemos cómo utilizarlos. Descubre cómo evitar los errores más comunes.

Paga más del mínimo. Si sólo pagas la cantidad mínima, tardarás más tiempo en saldar tu deuda con el banco, lo que te generará más intereses que se van sumando al monto final. Los expertos aconsejan liquidar la deuda total antes de la fecha límite de pago y comprar justo después de la fecha de corte, de esta forman tendrás hasta 50 días para financiarte sin pagar intereses.
Adquiere sólo las tarjetas que puedas pagar. Recuerda que una tarjeta de crédito no es dinero extra. No solicites muchas tarjetas que pueden convertirse en muchas deudas. 
Haz frente a tus deudas. Si por alguna razón no puedas pagarlas, pregunta en el banco si puedes reestructurarlas. Las instituciones financieras pueden renegociar los términos de pago y darte plazos con pagos fijos más accesibles. 
Ten dinero disponible para emergencias. No uses tus ahorros al menos que sea necesario. Recuerda que debes considerar las contingencias y estar preparada para imprevistos que pueden desequilibrar tu economía.
Lee los contratos y compara el CAT. Otro error común es no leer los documentos completos. Muchas veces las letras pequeñas incluyen cláusulas y condiciones que debes conocer para evitar sorpresas desagradables. También es importante que  antes de adquirir cualquier tarjeta de crédito conozcas y compares el Costo Anual Total (CAT) para que elijas la que más te convenga.
Asegúrate. Si no cuentas con un seguro de gastos médicos o de vida, contrátalos. En caso de un accidente o enfermedad no tendrás que preocuparte por conseguir grandes cantidades de dinero que representan más deudas. También es recomendable contar con un seguro para la educación de tus hijos, incluso si aún son pequeños. Compara las distintas ofertas y recuerda que hay seguros para todo tipo de presupuestos.

Suma participación y divide responsabilidades
Además de la administración financiera, para que un hogar funcione, debe contar con la participación de cada uno de los miembros de la familia en las labores diarias. Todos deben ser responsables y cooperar de alguna manera.

La distribución de roles y tareas ha cambiado. Hoy las mujeres no sólo nos dedicamos al hogar, muchas trabajamos y contribuimos al gasto familiar. El hombre ya no sólo es el proveedor, ahora debe asumir un papel más activo en la administración del hogar, involucrándose en las tareas domésticas y en la educación de los hijos. 

Esta participación ayudará a que sus hijos aprendan la importancia de la cooperación y la igualdad. Repártanse las tareas y el cuidado de los niños, de tal forma que los dos se apoyen mutuamente y cada uno pueda disponer de tiempo para sí mismo.

Ayúdalos a crecer
Si bien los hijos no pueden ser responsables de muchas tareas del hogar, pueden ayudar al mantenimiento y organización de la casa participando en actividades como tender su cama, recoger su cuarto, poner la mesa o sacar la basura.

Es en la familia que los hijos adquieren las bases y principios bajos los cuales actuarán en el ambiente social y laboral, por eso es tan importante que les ayudes a ser responsables desde pequeños y a participar activamente. 

Recuerda que la participación de tus hijos en las labores del hogar beneficia no sólo a la familia, sino al desarrollo de habilidades y competencias para su vida personal y social, como: 

Responsabilidad. Que es la capacidad de asumir ciertas acciones y sus consecuencias. Las tareas de la casa son una excelente forma de ejercitarla.
Cooperación. El trabajo del hogar requiere la participación de todos y es una manera de aprender a trabajar en equipo, negociar, coordinar y compartir.
Respeto. Al cooperar todos por igual, se refuerza el sentido de respeto por el trabajo del otro y el propio. También aprenderán a valorar y respetar más las cosas que poseen en casa.
Confianza. Tus hijos se sentirán parte de un grupo, importantes y valorados, lo que aumentará la confianza que tienen en sí mismos.

Cooperar en las labores del hogar les dará a tus hijos confianza 
y los hará más responsables.

Un poco de ayuda extra
Si no tienes tiempo suficiente porque trabajas o necesitas ayuda para realizar algunas tareas, las empleadas domésticas pueden ser un excelente apoyo que tener un poco más de tiempo para llevar a cabo otras actividades.

Si cuentas con los recursos necesarios para contar con una trabajadora, debes asegurarte de cumplir los requisitos que marca la ley como: brindarle un lugar cómodo e higiénico para dormir, una alimentación sana y condiciones de trabajo que aseguren su vida y salud. 

Todos estos gastos los debes considerar en tu presupuesto, así como las prestaciones básicas que debes proporcionarle como patrona.

Asegúrate de que sea una persona de confianza que cuente con cartas de recomendación y antecedentes comprobables, recuerda que será parte de tu dinámica familiar y tendrá acceso a toda la casa. 

Para que los resultados sean los esperados, deberá conocer muy bien las reglas de la casa y las instrucciones para realizar su trabajo óptimamente.

DATOS DE AUTOR
Lic. en Comunicación, egresada de la Universidad Iberoamericana. 

FUENTES:
http://www.profeco.gob.mx/prensa/prensa10/octubre10/bol134.asp
http://www.doredin.mec.es/documentos/007200330504.pdf