Enfermedades invernales y la importancia del lavado de manos.

Enfermedades invernales y la importancia del lavado de manos.

 
 
Todos los años durante el invierno surgen enfermedades típicas de la época, ante las cuales los individuos se encuentran más expuesto que en otros momentos del año.

 

Dr. Oscar Roldan*


Los grupos más vulnerables a contraer las enfermedades invernales son los lactantes, niños, adolescentes y adultos mayores.


Los estudios muestran que para prevenir el contagio la mejor opción es lavarse las manos con jabón, siendo ésta una de las maneras más efectivas, simples y económicas.

¿Por qué es importante lavarse bien las manos?


El lavado de manos con agua y jabón puede prevenir:


- Enfermedades respiratorias: El lavado de manos con jabón elimina la mayoría de los microbios que provocan infecciones respiratorias, como la neumonía. Además, nos protege contra el resfrío común y la Gripe A (H1N1).
- Enfermedades diarreicas: Los microbios que provocan la diarrea ingresan por la boca, a través de las manos que han estado en contacto con la materia fecal, agua contaminada, alimentos crudos y utensilios de cocina mal lavados. El lavado de manos con jabón, después de ir al baño y antes de tocar los alimentos, reduce a casi la mitad los casos de diarrea.
- Parásitos intestinales e infecciones en la piel y en los ojos: Muchas infecciones en la piel y en los ojos y las enfermedades causadas por parásitos de los intestinos que disminuyen con el lavado de manos frecuente con jabón.

Algunas de las enfermedades que pertenecen al primer grupo y que son más frecuentes durante el invierno son:


Resfriado
Es importante poder distinguir entre la gripe y el resfriado común, debido a que las dos enfermedades tienen síntomas similares. Sin embargo, son enfermedades respiratorias causadas por diferentes virus. Los resfriados generalmente se presentan con cuadros clínicos más leves que la gripe. Las personas con resfriados tienen una mayor probabilidad de tener flujo nasal (moqueo) o congestión nasal.

 
Gripe o influenza
La influenza es una infección viral que afecta principalmente a la nariz, garganta, bronquios y, en ocasiones, los pulmones. La infección suele durar aproximadamente una semana, y se caracteriza por la aparición repentina de fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza y malestar general grave, tos no productiva, dolor de garganta y rinitis.
El virus se transmite fácilmente de persona a persona a través de las gotitas y pequeñas partículas que se producen cuando las personas infectadas tosen o estornudan. La gripe suele propagarse rápidamente en las epidemias estacionales.

Laringitis
Es la hinchazón e irritación (inflamación) de la laringe que generalmente está asociada con ronquera o pérdida de la voz. La laringe contiene las cuerdas vocales y, cuando éstas resultan inflamadas o infectadas, se hinchan. La forma más común de laringitis es una infección causada por un virus. La fiebre, pérdida de la voz y ganglios inflamados son algunos de sus síntomas.

Faringitis
Es una inflamación de la faringe, la cual se encuentra en la parte posterior de la garganta, entre las amígdalas y la laringe. Los virus son la causa más común de faringitis, aunque hay bacterias que también pueden causarla. La mayoría de los casos de faringitis ocurre durante los meses más fríos y la enfermedad con frecuencia se propaga entre los miembros de la familia.

Otitis
La otitis es un término general para la infección o inflamación del oído. La otitis puede afectar las partes internas o externas del oído. La condición se clasifica de acuerdo a si se presenta de repente y por un tiempo corto (aguda) o varias veces durante un largo período de tiempo (crónica).
El paciente suele sentir escalofríos, diarrea, secreción del oído, dolor de oídos, fiebre, pérdida de audición, irritabilidad, náuseas y vómitos.

Bronquitis
Es la inflamación de las principales vías aéreas hacia los pulmones. La bronquitis puede ser de corta duración (aguda) o crónica, es decir, que dura por mucho tiempo y a menudo reaparece.
La bronquitis aguda generalmente sigue a una infección respiratoria viral. Al principio, afecta la nariz, los senos paranasales y la garganta y luego se propaga hacia los pulmones. Algunas veces, uno puede contraer otra infección bacteriana (secundaria) en las vías respiratorias. Esto significa que, además de los virus, las bacterias infectan las vías respiratorias.
Entre los síntomas se encuentran molestia en el pecho, tos que produce moco, fatiga, fiebre, dificultad respiratoria.

Neumonía
La neumonía es una enfermedad respiratoria que produce una inflamación del pulmón. Los gérmenes llamados bacterias, virus y hongos pueden causar dicha enfermedad. Se puede contagiar a través de las bacterias y los virus que viven en la nariz, los senos nasales o la boca y que de allí se pueden propagar a los pulmones.
Los síntomas más comunes son la tos, la fiebre, escalofríos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, dolor de cabeza, sudoración, pérdida de apetito, entre otros.

La causa de las bacterias evolucionadas: la resistencia antibiótica


Los antibióticos y los medicamentos, se han utilizado durante los últimos 70 años para tratar a los pacientes que tienen enfermedades infecciosas, reduciendo considerablemente su aparición.
El uso de antibióticos ha sido beneficioso y, cuando se prescribe y se toma correctamente, su valor en el cuidado del paciente es enorme. Sin embargo, estos fármacos se han utilizado tan ampliamente y durante tanto tiempo que algunos organismos infecciosos se han adaptado a varios de ellos, por lo que los medicamentos resultan menos efectivos debido a la automedicación y el abuso de su prescripción. Las personas infectadas por microorganismos resistentes a los antibióticos son más propensas a demorar más su cura.


Es necesario aclarar que los virus son los que provocan enfermedades como el resfrío, la gripe, un dolor de garganta, y que los antibióticos no son la solución para combatirlos. Es decir, que sólo son útiles para tratar una infección bacteriana.


La toma libre de medicamentos ha generado que las enfermedades hayan evolucionado. Es por esto que los antibióticos y métodos preventivos deben evolucionar a la par de las bacterias para lograr atacarlas de manera rápida y efectiva.

Cómo prevenir enfermedades durante este invierno:


Debemos tomar medidas preventivas deshaciéndonos de los gérmenes antes de que puedan enfermarnos.


Para ello, tenemos que lavar nuestras manos antes de las siguientes situaciones:

• Antes de tocar alimentos, ya sea para cocinarlos o para comer
• Tocar a un bebé
• Comer algo rápido en la escuela o en otro lugar
• Tocarse los ojos, la nariz o la boca
• Visitar a alguien enfermo o curar una herida

… como también después de:

• Limpiarse la nariz, estornudar, toser o tocarse los ojos
• Tocar la basura, animales o manipular sus excrementos
• Jugar en el patio o en la plaza, andar en bicicleta, hacer deportes o gimnasia
• Tocar objetos o superficies que fueron usadas por muchas personas (dinero, teclado de computadora, teléfono, escritorios, etc.)
• Viajar en transporte público o asistir a lugares como hospitales, escuelas, canchas, cines, clubes, etc.
• Visitar a alguien enfermo o curar una herida
• Tocar alimentos crudos, especialmente las carnes
• Después de usar el baño

Más allá del momento, es muy importante el modo de lavarse las manos, ya que hacerlo de manera rápida y superficial puede dejar gérmenes en las manos. Los pasos fundamentales son cuatro y, para un efectivo lavado de manos, no hay que saltearse ninguno.

Cómo lavarse las manos en 4 pasos:


1º paso: Abrir la canilla y mojarse las manos con un poco de agua
2º paso: Con un jabón o chorrito de jabón líquido enjabonarse las manos completamente frotándose bien toda la superficie de las manos: palmas, dorso, entre los dedos y las muñecas. Cepillarse debajo de las uñas. El proceso total debe durar de 15 a 20 segundos.
3º paso: Enjuagarse las manos con abundante agua.
4º paso: Secarse las manos con una toalla limpia, una toalla descartable o un secador de aire. Sino, sacudirlas hasta que queden secas.

DATOS DE AUTOR

*Médico pediatra con más de 25 años experiencia

REFERENCIAS

Fuentes Consultadas: Organización Panamericana de la Salud, Cdc.gov, Pan American Health Organization, University of Maryland Medical Center, Virginia Department of Health.