Estimulación temprana

Estimulación temprana

Desde los primeros días de nacido y aún en el vientre materno, el bebé ya es capaz de captar señales de lo que pasa a su alrededor.

 

En casa escuchará todo, y aunque tiene una visión un tanto borrosa, tratará de seguir con la mirada cada objeto que alcance a distinguir. Al momento de llevarlo a casa, es recomendable hacerle sentir lo maravilloso que es tenerlo a tú lado y cuánto lo amas, por ello es importante el tono de tu voz, las palabras que utilizas, la delicadeza con la que lo tomas, tus caricias; en general, la forma como lo tratas le hará saber que lo quieres, además se sentirá seguro y feliz.

 

A partir de ese momento todo será un continuo aprendizaje para él y para ti.  Desde los primeros días al bebé le interesa seguirte con la mirada, además aprenderá a distinguir los diferentes tonos de voz que usas.  Diversas investigaciones han descubierto que desde el primer mes de vida los bebés son capaces de demostrar sus emociones, de mostrarse felices o a disgusto.

 

Cuando se encuentran en un ambiente propicio y agradable sus sentidos están alerta, son más atentos y receptivos.

 

También pasan por momentos de angustia, pero sentir emociones negativas por un periodo corto puede ser útil para tu bebé, pues así descubre y aprende sobre los diferentes estados de ánimo. Si esto ocurre debes actuar de manera rápida, muéstrale que estás a su lado, así le darás seguridad y lo ayudarás a sentirse mejor.

 

En general, entre las emociones que puede sentir un bebé en el primer mes de vida están la angustia o reacción al dolor, poco después expresará tristeza o enojo, y finalmente, miedo.

 

Para llegar al primer balbuceo pueden pasar uno o dos meses, pero aunque no lo creas, los bebés comienzan a aprender el lenguaje y a distinguir diversos sonidos desde sus primeras semanas.

 

Son capaces de notar a diferencia entre la voz de un hombre y una mujer, así como reconocer la de mamá  entre la de otras mujeres.  Los bebés que tienen comunicación continua por parte de sus padres tienden a hablar y desarrollarse mejor que otros que no la reciben.

 

Existen algunas maneras de estimular un mejor desarrollo en tu bebé en sus primeros tres meses. Entre ellas encontramos:

 

Primer mes

 

·      Sonríele. Es probable que te devuelva la sonrisa, pues sabe que le prestas atención, y al mismo tiempo, que estas feliz de tenerlo a tu lado. De esta forma aprende a reaccionar y a comunicar lo que le gusta o no, y es excelente manera de aprender a interactuar.

·      Cuando muestra signos de malestar o incomodidad, ponle atención, esto le enseñará a comunicarse cuando necesite algo.

·      Háblale despacio, pronuncia claramente cada palabra, y haz énfasis en la entonación de acuerdo con el estado de ánimo que quieras expresar, por ejemplo, molestia, alegría, enojo, etc.

·      Emplea oraciones cortas y repítelas usando el nombre de tu bebé.

·      Dedícale tiempo, háblale, juega con él, acarícialo o hazle cosquillitas.

·      Cuando cambies su pañal habla con él. Este sencillo proceso de higiene puede ser buen momento para que ambos se comuniquen.

·      Estimúlalo con música propia para bebés y/o con sonidos de la naturaleza.

 

Segundo mes

 

·      Tu hijo ya tiene más control sobre su cuerpo, puede mover sus brazos y piernas con mayor coordinación.

·      Mira sus manos con frecuencia y cualquier objeto que se encuentre en su habitación que haya llamado su atención.

·      Puede reaccionar a los sonidos volteando hacia el lugar donde se originó el ruido.

·      Sus manitas estarán abiertas y dispuestas a tocar objetos.

·      Una forma de conocer su entorno es a través de su boca, así que procura que todo esté limpio y permítele que lo haga.

·      Ya puede distinguir tus gestos, el movimiento de tus ojos y boca, así que puedes repetirle palabras cortas como “mamá” o “papá”.

·      Imita los sonidos que tu bebé haga, hazle preguntas y llámalo por su nombre.

·      También puedes decirle lo que haces cuando lo bañas, lo alimentas, etc.

·      Puedes cantarle, hacerle muecas, gestos, leerle algún libro, ponerle música, seguramente él responderá ante estos estímulos con una sonrisa.

·      Después del baño dale masaje en todo su cuerpo. Empieza por los pies, y después en forma ascendente.

Tercer mes

 

·      Muéstrale tu satisfacción ante sus progresos, así lo motivarás, pues día tras día aprenderá más cosas y para él cada momento es de continua exploración, observación y comunicación.

·      Repite con él sonidos, palabras y sonrisas.

·      Permítele tocar objetos suaves, pero no le proporciones ningún juguete duro que pueda ocasionarle daño.

·      Puedes acostarlo boca abajo, hacer rodar una pelota multicolor o sonar juguetes de goma cuando lo bañes.

·      A la mayoría de los bebés les gusta ver objetos con movimiento de colores vivos que emitan algún sonido.

·      En estos primeros meses aprende a divertirse, pero también reconoce cuando hay un mal ambiente a su alrededor.

·      No permitas que nadie grite o diga malas palabras. Existen estudios que indican que los bebés se inquietan cuando hay discusiones entre los adultos. Cuando haya una riña, aléjalo.

·      Dale baños de sol diariamente durante 15 a 20 minutos.

 

Juguetes para el bebé

·      Proporciónale objetos de distintos tamaños, texturas y colores (redondos, cuadrados, duros, suaves) que no sean peligrosos para él y que pueda llevarse a la boca. Nunca le des globos o bolsas.

·      Muéstrale cómo se mueven, cómo sostenerlos y cómo jugar con ellos para que aprende figuras, formas y texturas.

·      A esta edad permanece más tiempo despierto, así que aprovecha para enseñarle a jugar y estar más tiempo con él.

·      Enséñale imágenes o libros que tengan fuertes contrastes.

·      Móviles de formas variadas y colores brillantes.

·      Un espejo irrompible adherido al interior de su cuna.

·      Sonajeros.

·      Cántale canciones.

·      Haz sonidos como los de un pollito, gato, perro o vaca.

·      Ponle música variada de cajas de música, discos compactos o cintas grabadas.

·      Acarícialo y abrázalo como muestra de tu gran amor hacia él.

Todas estas actividades influirán directamente en el cerebro de tu bebé, le enseñarán nuevas habilidades y a relacionarse con el mundo exterior. Evidentemente todos los bebés son distintos y aprenden de diferente manera, pero entre más reciban estimulación aprenderán y desarrollarán mejor sus habilidades.

Recuerda disfrutar cada uno de los momentos que pases al lado de tu bebé, pues son momentos que no volverán jamás.